Me hubiese gustado escribir este post diciendo que hacer un safari en el parque de Hurulu merece la pena, pero me temo que no puedo decirlo del todo así. Me explico; no es que no mereciese la pena, es más bien que a nosotros no nos la mereció. ¿Por qué? Te lo cuento más abajo…
En primer lugar, decidimos hacer el safari en Hurulu Eco Park porque todas las agencias, conductores alternativos y locales nos dijeron que los elefantes se habían ido de Kaudulla y Minneriya por las lluvias y las inundaciones de los días anteriores (nuestra primera idea era hacer el safari en Kaudulla).
En segundo lugar, nos lanzamos a hacerlo porque las opiniones de Google estaban muy bien (incluso mejor que las de Kaudulla) y en tercer lugar lo hicimos por el precio, ya que era más barato que los otros dos parques; nos costó unos 15€ por persona con la entrada, el jeep y el conductor para nosotros dos (pagamos 2.500 Rs por el jeep + conductor y 4.215 Rs por las entradas al parque).
¡No olvides seguirme en Instagram para enterarte de nuevos destinos y un montón de trucos viajeros! 🙂
Y si estás planeando tu viaje a Sri Lanka empieza por la Guía Completa de Sri Lanka, ¡donde te cuento los principales datos y trucos para viajar por libre por el país!

Añado que hicimos el safari por la tarde (nos dijeron que era mejor), así que la mañana de ese día la dedicamos a subir a Pidurangala Rock en Sigiriya.
Tabla de contenidos
Hurulu Eco Park: un poco de info
El Hurulu Eco Park es una reserva de biosfera situada en el corazón del «Triángulo Cultural» de Sri Lanka, cerca de lugares famosos como Sigiriya y Dambulla. Aunque no tiene la fama del Parque Nacional de Yala, su principal atractivo es ser un punto esencial de la ruta migratoria de los elefantes salvajes de la isla.
Este parque no es enorme, lo que lo convierte en una opción fantástica para un safari más tranquilo y corto si estás alojado por la zona de Habarana o Sigiriya. Olvídate de ver leopardos (para eso mejor ir a Yala); aquí el protagonista absoluto es el majestuoso elefante de Sri Lanka.
La clave de Hurulu Eco Park es el momento en el que lo visites. Como los elefantes se mueven entre varios parques (Minneriya, Kaudulla y Hurulu) buscando agua y comida según la estación seca, es muy importante elegir el parque correcto para garantizar el avistamiento de manadas grandes. Cuando Minneriya o Kaudulla están demasiado húmedos, la concentración de elefantes se traslada a Hurulu, ofreciendo un espectáculo impresionante de estos animales en su hábitat natural.
En resumen, es el lugar ideal si quieres ver elefantes salvajes de cerca, sin las grandes multitudes que a veces hay en otros parques, y si buscas una experiencia más enfocada en estos gigantes. Pero con algún que otro «pero»… ¡sigue leyendo!

¿Por qué el safari en Hurulu SI merece la pena?
No todo fue malo, en absoluto. La primera media hora la pasamos recorriendo caminos vacíos, topándonos con varios animales, disfrutando tranquilamente de un paisaje increíble y afinando la vista en busca de algún elefante.
Esa parte estuvo genial y estábamos con esa emoción de ser los primeros en encontrarlos. El problema llegó después; cuando se desalinearon los planetas y se alinearon los jeeps…


¿Por qué el safari en Hurulu NO merece la pena?
En ese momento, en el de la “alineación de los jeeps”, nuestra ilusión se deshizo y se mezcló con los casi 30 jeeps peleándose literalmente por acercarse al primer grupo de elefantes que vimos.
Entre el ansia de los conductores por acercar a sus clientes lo más cerca posible y la cantidad de coches que había, nos pareció que no era correcto; ni acercarse tanto, ni rodear de esa forma a los elefantes. ¡Peor que en el Serengueti y con más gente!


Sumado a eso, nuestro conductor no hablaba ni papa de inglés, por lo que no era fácil comunicarse con el ni hacerle entender que nos queríamos pirar de allí y que preferíamos recorrer el parque y no ver elefantes que verlos de esa forma.
¿Se ven muchos elefantes en Hurulu Eco Park?
Esta es la mejor parte. La parte de coña y que hizo que el safari en si no mereciese la pena pero el día en general si que lo hiciera.
Dentro del parque estuvimos unas tres horas dando vueltas y apelotonándonos en los tres o cuatro grupos de elefantes que vimos. En ningún momento tranquilamente, ni cerca, ni disfrutándolo.
Tras esas tres horas y un mosqueo y decepción considerable, salimos del parque y cogimos la carretera principal de vuelta a Harabana. Una carretera bien pavimentada y bastante amplia, en donde se supone que los animales no se acercarían ni a comprar pipas…
…Pero resultó que sí. Que sí que se acercaban. Y ahí estaban, primero una familia de dos elefantes y tres crías y luego un grupo de casi 20 elefantes, todos comiendo tranquilamente al borde de la carretera por la que circulan motos, coches y camiones.

El resumen de Hurulu: ¿Merece la pena?
En definitiva, vimos más elefantes fuera del parque que dentro. Y encima desde la maldita carretera principal. ¡La madre que lo parió!
Eso nos hizo reflexionar; por un lado entendimos que los parques al final son recintos donde pagas una entrada y los animales pueden estar o no, pero los que si estarán fijo son los turistas. Por otro lado, nos relajó un poco ver que realmente a los elefantes les damos igual, literalmente. Y puedo afirmarlo porque los vi comiendo a dos metros de nosotros sin inmutarse; y porque cuando quisieron cruzar la carretera lo hicieron y se la seguía pelando que hubiese tropecientos coches circulando y parándose a verlos. Por tanto, concluimos que “no les molestamos tanto” como pensamos al principio del safari, ¡o al menos eso nos pareció!
¿Por qué entonces el cómputo fue que no mereciese la pena Hurulu?
En mi opinión creo que en este caso todo depende de tres factores; tu nivel de preocupación por los animales y el medio ambiente, tus ganas de vivir el safari lo más naturalmente posible y sin mucha gente y el comparar la experiencia con las vividas anteriormente.
Si eres el típico “guiri” al que solo le importa la foto y le da igual molestar a los animales, el punto uno te da lo mismo y hace que te merezca la pena, porque has visto animales. Si te da igual estar rodeado de turistas gritones y que, al igual que tú, sólo buscan la foto, el segundo punto también te da igual, por lo que te sigue mereciendo la pena.
Y, si no has viajado mucho y nunca has visto elefante, el tercer punto tampoco será un problema porque ¡oh, qué guay, estás viendo elefantes!
Cuestión de experiencias y preferencias de cada uno
Pero, en mi caso, que odio ver cómo se molesta lo más mínimo a cualquier animal con un fin turístico, que odio estar rodeado de “típicos turistas” y que he visto varias veces elefantes y he vivido la frustración de ver cómo les torturan en países como Tailandia, pues… no me mereció la pena la experiencia.
Si quieres ver elefantes en libertad sin tanto turista y con más respeto, te recomiendo que vayas al Etosha National Park en Namibia, al parque de Amboseli en Tanzania o hagas un safari por el Kruger por libre en Sudáfrica. ¡Muuucho mejor!

…Y ya me he enrollado bastante, ¡menuda chapa de post me ha quedado! Jajaja
Te dejo 5 curiosidades sobre los elefantes de Sri Lanka, ¡a ver si así me relajo! 🙂
5 datos curiosos sobre los elefantes de Sri Lanka
1. Son una subespecie propia, los más oscuros
No es solo un elefante asiático cualquiera. El elefante de Sri Lanka (Elephas maximus maximus) es una subespecie única de la isla. Lo que me resulta más interesante es que suelen tener un color de piel más oscuro que otros elefantes asiáticos, con manchas de despigmentación (rosadas) más visibles, especialmente alrededor de las orejas y la trompa. Los srilanqueses los consideran un tesoro nacional, y ver esa piel oscura en contraste con el verde de la jungla es algo bonito de verdad.
2. Solo el 7% de los machos tiene colmillos
Esta es la curiosidad que más me sorprende. En África, la inmensa mayoría de los machos tiene colmillos, pero en Sri Lanka, solo una minoría, alrededor del 7% de los machos, los desarrolla. Esto se debe a factores genéticos y, tristemente, también a la selección natural causada por la caza histórica (los que tenían colmillos eran cazados, y los que no, sobrevivían y pasaban sus genes). Así que si ves un macho con colmillos en el Hurulu Eco Park, ¡estás ante un ejemplar muy especial!
3. La convivencia anual para beber y comer
Los elefantes srilanqueses no son estáticos; tienen rutas migratorias muy marcadas, especialmente en el «Triángulo Cultural» (donde está Hurulu). En la época seca, entre julio y septiembre, cientos de ellos se congregan alrededor de los embalses de agua, sobre todo en el Parque Nacional Minneriya. A este fenómeno se le llama «The Gathering» (La Concentración), y es la mayor reunión de elefantes asiáticos del mundo. Ver a tantas familias conviviendo para beber es un espectáculo natural simplemente asombroso.
4. Los monjes les dan de comer en algunos templos
Aunque la vida de los elefantes salvajes transcurre en el parque, su relación con la religión es profunda. En Sri Lanka, el elefante es considerado un animal sagrado y tiene un papel importante en las ceremonias religiosas, como la famosa procesión Esala Perahera de Kandy. Además, en algunos templos históricos, los monjes continúan una tradición antigua de alimentar a los elefantes salvajes que se acercan a las puertas del templo. Es una interacción cultural única que no verás en casi ningún otro lugar.
5. Son más numerosos que en casi cualquier otro lugar de Asia
A pesar de que su población ha disminuido históricamente, Sri Lanka tiene la mayor densidad de elefantes asiáticos por kilómetro cuadrado del mundo. ¡Qué pasada! Aunque la isla es relativamente pequeña, se estima que alberga entre 5.000 y 6.000 elefantes salvajes.
Este dato explica por qué es tan fácil y habitual cruzarse con manadas grandes en los safaris y por qué la conservación es tan importante allí (aunque no lo parezca!)

Espero que te sirva para entender el tema de los safaris en Sri Lanka, aunque días después hicimos el safari en el Parque Nacional de Yala y fue mucho mejor. ¡Te animo a que le eches un ojo!
Después de dos noches en Habarana pusimos rumbo a la ciudad de Kandy (parando en el camino a visitar las Dambulla Caves), donde cogeríamos el famoso tren de Kandy a Ella que atraviesa las montañas repletas de plantaciones de té.
Si quieres empezar a organizar tu viaje por libre a Sri Lanka no te pierdas la Ruta completa de 10 días por Sri Lanka por libre.
¡Y no olvides seguirme en Instagram para enterarte de nuevos destinos y un montón de trucos viajeros! 🙂













0 comentarios