Hoy te traigo la ruta perfecta de 10 días por Cabo Verde y totalmente por libre. ¡Un rincón del Atlántico salvaje y con un contraste que hará de tu viaje una combinación de playa, montaña y cultura!
Mucha gente comete el error de pensar que este archipiélago es solo un destino de resorts y playas donde tumbarte al sol. ¡Qué equivocación tan grande! Si sabes cómo moverte, vas a descubrir un país súper interesante con un contraste de paisajes brutal.
En este itinerario por Cabo Verde te hablaré del ambiente costero de la isla de Sal, la explosión cultural y musical de São Vicente, y de la aventura y los trekkings de la maravillosa isla de Santo Antão.
Por cierto, ¡no te pierdas los stories destacados de Cabo Verde en mi Instagram! por ahí te dejo un montón de trucos y consejos sobre el país
Si todavía no lo has hecho, te recomiendo que empieces por echar un ojo a la Guía Completa para viajar a Cabo Verde por libre, en donde tienes toda la info principal del país como el visado, dinero, clima, etc. De momento, coge papel y boli, ¡porque aquí va la ruta perfecta para visitar Cabo Verde en 10 días por libre!

Tabla de contenidos
Resumen de la ruta de 10 días en Cabo Verde por libre
Antes de meternos en detalles, aquí te dejo un pequeño resumen de esta ruta de 10 días en Cabo Verde por libre. ¡Más abajo te la desgloso con tooodo lo que necesitas!
- Día 1: Isla de Sal (Llegada y relax en Santa María)
- Día 2: Isla de Sal (Pedra de Lume, Salinas y zona norte)
- Día 3: Vuelo a la Isla de São Vicente (Mindelo y cultura)
- Día 4: Isla de São Vicente (playas y música en directo)
- Día 5: Isla de São Vicente (explorar la isla o más playa)
- Día 6: Ferry a la Isla de Santo Antão (Llegada y relax)
- Día 7: Isla de Santo Antão (Trekking a Ponta do Sol)
- Día 8: Isla de Santo Antão (Ruta por el Valle de Paul)
- Día 9: Ferry de regreso a São Vicente (último día del viaje)
- Día 10: Vuelta a casa y fin del viaje

¿Cómo moverse entre islas en una ruta en Cabo Verde de 10 días?
La planificación logística es el pilar maestro de cualquier ruta por Cabo Verde si pretendes visitar varias islas. Al ser un archipiélago con una geografía tan aislada, no existe una carretera ni un puente que conecte ninguna isla, por lo que dependerás por completo de los transportes aéreos y marítimos locales.
Te aviso desde ya, de viajero a viajero: los horarios en este lado del mundo se rigen por la tranquilidad africana (el famoso lema de Cabo Verde: No Stress) y los imprevistos meteorológicos (como los vientos fuertes o la bruma seca) están a la orden del día. Por eso, pillar los billetes antes de salir de casa y tener un poco de flexibilidad es vital para no quedarte tirado.
Para moverte dentro de las propias islas, la opción más auténtica y económica son los aluguers, que son furgonetas compartidas (estilo Toyota Hiace) que hacen rutas fijas y que vas parando a pie de calle levantando la mano. Si buscas rapidez, comodidad o vas con el tiempo justo para enlazar un trayecto, lo mejor es usar directamente los taxis locales, que tienen tarifas fijas y están siempre disponibles en los aeropuertos, puertos y zonas más turísticas.
Vuelos internos entre islas en Cabo Verde
Para moverse entre las distancias más grandes de nuestro itinerario, como el salto obligatorio desde la isla de Sal hasta el puerto cultural de São Vicente, la única opción realista es coger un avión. Las conexiones aéreas internas en el país han sido históricamente un quebradero de cabeza y las aerolíneas cambian de nombre o de gestión cada dos por tres. Actualmente, compañías como Cabo Verde Airlines (TACV) o CVsky son las que controlan estas rutas generalmente.
Cuando organices tu ruta de 10 días por Cabo Verde, ese trayecto debe ser tu prioridad absoluta. Los aviones que conectan las islas son bimotores pequeños con capacidad muy limitada, lo que significa que las plazas pueden terminarse con meses de antelación.
Te aconsejo reservar el vuelo a mitad de mañana para no ir con el agua al cuello y tener margen por si surge cualquier retraso. Ojo también con el equipaje: en estos vuelos internos el límite suele ser más estricto que en los vuelos internacionales (15 o 20 kg facturados), ¡así que mejor viajar ligero!

Dejo por aquí esta notita que me encontré en mi asiento en el vuelo a Sal. ¡Gracias a esa persona anónima por alegrarme el día! 🙂
Férries de São Vicente a Santo Antão
Para los trayectos cortos entre islas vecinas, el barco es el rey indiscutible de la ruta. El ejemplo perfecto en nuestro itinerario es el cruce entre los puertos de Mindelo (São Vicente) y Porto Novo (Santo Antão). Esta línea está operada de forma excelente por las compañías CV Interilhas o Nôs Ferry y funciona de maravilla!
Hay varias frecuencias de ferry al día y la travesía dura apenas una hora. Los barcos son grandes, modernos y preparadas para cargar tanto pasajeros como mercancías y coches y furgonetas cargadas hasta las cejas (vas a flipar viendo cómo llevan sofás, muebles y todo lo que imagines).
Para los barcos no es necesario que compres los billetes con mucha antelación; basta con que te pases por las taquillas del puerto el día anterior o un par de horas antes de la salida de tu barco. Eso sí, un consejo: el canal marítimo que separa estas dos islas suele tener un oleaje fuerte y movidito. Si eres de los que se marea con solo mirar un charco, tómate una biodramina para el mareo media hora antes de salir si no quieres pasar un rato complicado!

El Aluguer: el transporte público de Cabo Verde
Como te decía, si quieres moverte como un auténtico local y ahorrar un montón de dinero, tienes que aprender a usar el aluguer. Son furgonetas tipo Toyota Hiace o minibuses que conectan los pueblos principales de cada isla. No busques una marquesina con horarios fijos impresos; los aluguers salen cuando se llenan.
Te subes, disfrutas de la música local que siempre lleva el conductor y pagas al bajarte unos pocos escudos.
Es una opción idónea para trayectos concurridos, como moverte por los pueblos costeros o adentrarte en los valles más accesibles. Además, es el sitio perfecto para pegarte una charlita con los caboverdianos, que siempre están dispuestos a echarte una mano!
Los taxis locales: comodidad y negociación!
Para momentos específicos donde el tiempo apremie, como ir cargado con las mochilas hacia el puerto o salir hacia el aeropuerto de madrugada, el taxi es tu salvación. En islas como Sal o São Vicente los vas a ver a patadas en cualquier esquina del centro.
Los taxis no suelen llevar taxímetro, por lo que es esencial acordar el precio con el conductor antes de subirte al vehículo. Los precios para trayectos habituales están bastante estandarizados (por ejemplo, unos 15€ para ir al aeropuerto en Sal o unos 10€ para el aeropuerto de São Vicente), pero negociar amablemente te evitará malentendidos. Es sin duda la alternativa rápida y segura para moverte en Cabo Verde por libre.
La ruta perfecta por Cabo Verde en 10 días
Este itinerario está optimizado para exprimir 3 islas radicalmente distintas sin que sientas que te pasas el viaje metido dentro de una terminal o corriendo con la mochila a cuestas.
Está diseñado con cabeza, alternando días de descanso con caminatas intensas por la naturaleza más salvaje del Atlántico. ¿List@? ¡Vamos al lío!
– Días 1 al 3: Sal, relax y días al sol
La isla de Sal fue mi punto de entrada a Cabo Verde y, siendo honesto, fue la isla que menos me sorprendió del archipiélago. Eso no significa que no merezca la visita, significa que hay que ir con las expectativas bien colocadas.
Sal es una isla para desconectar de verdad, para patear la playa de punta a punta, para comer pescado recién sacado del agua escuchando música en directo y para tomarte unas cervecitas con calma mirando el mar.
Si vas buscando naturaleza salvaje, trekkings o cultura profunda, estás en la isla equivocada. Para eso ya tienes Santo Antão y São Vicente a un ferry de distancia. Pero si vas con ganas de disfrutar del sol y tostarte en sus playas, te va a gustar mucho!
Te cuento todo al detalle en el post de Sal: Qué ver y hacer en 2 o 3 días por libre.

Durante siglos, esta isla fue un terreno volcánico plano, árido y desértico que no daba para mucho más que extraer sal del cráter de Pedra de Lume para exportarla a los barcos que cruzaban el océano. Los portugueses la colonizaron en el siglo XVI pero tardaron muchísimo en establecer asentamientos estables por la falta absoluta de agua dulce y recursos. La industria salinera fue el motor económico hasta que el turismo masivo llegó en los años 90 y lo transformó todo.
Hoy en día tiene el aeropuerto internacional más importante y vive bajo la filosofía del «no stress», ¡un concepto que es casi una religión en todo el país!

Día 1 en Sal: Santa María y sus playas
Tu aventura comienza aterrizando en mitad del paisaje desértico de Sal. Lo mejor es coger un taxi directo hacia el sur, concretamente a Santa María, que es el núcleo principal y la mejor zona para alojarse porque concentra toda la vida, los restaurantes y tiene una playa espectacular de 8 kilómetros de arena blanca fina y agua azul turquesa.
Para dormir de lujo y tener total independencia, mi recomendación sin duda son los apartamentos Golfinho Dourado. Es un complejo fantástico, con una ubicación excelente para moverte por libre y con todo lo necesario para unos días de relax en la isla. Las habitaciones son amplias, luminosas y ¡tiene una piscina top en su azotea! Puedes revisar los precios y reservar tu apartamento aquí.

Una vez instalado, el mejor plan para el primer día es pegarte un buen paseo por la playa. Si te alejas un par de kilómetros del muelle central la playa se vacía por completo y puedes caminar solo, que es lo que a mí me flipa. Te recomiendo ir andando desde Santa María hacia Ponta Preta, en el extremo sur. Son unos 4 kilómetros de caminata preciosa donde los turistas van desapareciendo. Ponta Preta es el spot de kitesurf más famoso de la isla, por cierto.
Justo allí se encuentra el restaurante Ponta Prieta, una opción buenísima para hacer una parada, comer un lomo de atún excelente con vistas al mar y, lo mejor de todo, ¡luego puedes tumbarte en sus hamacas en la arena a relajarte porque están incluidas con la comida! Comer con el sonido de las olas de fondo y descansar directamente en la playa es un PLA-NA-ZO.
Para cerrar el día, vuelve al centro a cenar en Pidrinha d’Sal. Este local fue mi mayor descubrimiento; cené allí dos días de lo bueno que estaba todo. El atún fresco nunca falla, ¡y aquí estaba increíble!
De nuevo, te recuerdo que te cuento todo al detalle en el artículo de Sal: Qué ver y hacer en 2 o 3 días por libre.

Día 2 en Sal: Salinas y rincones del norte
Para el segundo día, lo ideal es alquilar un coche o contratar un tour como este que te incluya los puntos clave de la isla sin complicarte de más.
La primera parada obligatoria son las salinas de Pedra de Lume, ubicadas a unos 15 kilómetros de Santa María. El acceso es a través de un túnel excavado en la roca volcánica que se usaba antiguamente para sacar la sal. Al cruzarlo, aparece el cráter de un volcán extinto cuyo fondo está por debajo del nivel del mar. La laguna tiene una tonalidad rosada preciosa y una concentración de sal similar al Mar Muerto, lo que te permite bañarte y flotar de espaldas sin hacer ningún esfuerzo. La entrada cuesta unos 6€ y la ducha obligatoria al salir para quitarte la costra de sal cuesta un euro más.
Después, conduce hacia el extremo norte, cerca de Palmeira, para visitar el Blue Eye (Ojo Azul). Es una formación volcánica costera donde el agua del mar entra por una grieta y, cuando el sol da completamente vertical, crea un efecto de ojo azul turquesa en el fondo. Visualmente tiene su gracia, pero tampoco nos impresionó demasiado.
Para cenar de vuelta en Santa María y descansar del pescado, te recomiendo Pizza Art Food & Drinks Cabo Verde. Sus piadinas son baratas, enormes y verdaderamente contundentes para reponer fuerzas, y sus albóndigas caseras estaban brutales!

Día 3 en Sal: Palmeira y por qué evitar Shark Bay
En tu tercer dia puedes acercarte a conocer el pueblo de Palmeira, que cuenta con un pequeño puerto pesquero y es lo más auténtico que vas a ver en Sal si el ambiente turístico de Santa María te llega a saturar un poco. Aquí verás barcos de pesca reales, gente trabajando y una atmósfera local muy auténtica. Es el sitio idóneo para comer pescado fresco en alguna tasca tradicional sin menús traducidos al inglés ni precios inflados para extranjeros. Mézclate con lo local, ¡que siempre es infinitamente mejor!
Seguramente verás que te intentan vender por todas partes la excursión a Shark Bay para ver los tiburones limón. El concepto consiste en meter los pies en el agua para que las crías de tiburón se te acerquen porque los guías les echan comida. Sinceramente, ni siquiera me planteé venir a esta zona. Alimentar a animales salvajes para montar un espectáculo y cobrar por ello no es turismo de naturaleza. Los tiburones existen perfectamente en el océano sin que nadie les eche comida para que un turista se haga una foto para Instagram. No contribuyas a esto, porfa.
Mi recomendación para el tercer día es que te quedes por las playas de Santa María y disfrutes del ambiente del centro, ¡mola mucho y tostarte al sol siempre es un planazo!
De nuevo te cuento todo en el post de qué ver en Sal en 2 o 3 días por libre.

– Días 4 y 5: São Vicente, música y el encanto de Mindelo
El cuarto día toca despedirse de la arena de Sal y coger un vuelo interno para plantarte en la isla de São Vicente. El cambio de chip es absoluto. Aquí no vienes a buscar playas desiertas de postal, vienes a empaparte de la cultura, la historia y la música tradicional de Cabo Verde.
Su capital, Mindelo, es considerada la cuna de los artistas del país y vibra con una energía muy especial que se siente en cada esquina. ¡Y nos gustó mucho más de lo esperado!
Día 4 en São Vicente: Playas y música en directo
Al llegar a Mindelo notarás enseguida el peso de su arquitectura colonial bien conservada, con sus fachadas de colores pastel, el Palácio do Povo y la réplica de la Torre de Belém junto al animado mercado de pescado. Aquí todo el mundo vive bajo el concepto de la morabeza, esa hospitalidad genuina y calidez real con la que los caboverdianos cuidan al viajero independiente. Pasear por sus calles empedradas por libre es una gozada y es un entorno sumamente seguro.
A media tarde, date un paseíto hasta la playa de la Laginha, que es el arenal urbano de la ciudad. Es el punto de encuentro donde los locales van a bañarse al salir de trabajar, hacer deporte en la arena y charlar mientras cae el sol con el perfil del Monte Cara de fondo. Tómate una Strela bien fría en alguno de sus chiringuitos y disfruta del ambiente. ¡Menudo planazo!
Por la noche llega el plato fuerte: Mindelo se llena de música en directo. La morna, ese género musical melancólico que la UNESCO declaró Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2019, suena en casi todas las tabernas y restaurantes tradicionales. ¡Probar la comida local mientras un músico toca la guitarra y canta con una sensibilidad brutal no te será complicado!
Si quieres conocer mis rincones preferidos de la ciudad, no te pierdas el post sobre qué hacer en São Vicente por libre y mejores restaurantes.

Día 5 en São Vicente: Vistas desde el Monte Verde y vida local
El segundo día por São Vicente puedes destinarlo a relajarte y no hacer mucho o a explorar los alrededores de Mindelo.
La mejor opción es tomar un aluguer o un taxi para subir hasta la cima del Monte Verde, que con sus 750 metros de altitud es el punto más alto de São Vicente. Desde arriba tendrás unas vistas panorámicas brutales de toda la bahía de la ciudad, de la arena blanca de la playa de Praia Grande y, si el día está despejado, verás de forma perfecta el perfil escarpado y colosal de la isla de Santo Antão esperándote al otro lado del brazo de mar.
Baja a comer a alguna pequeña tasca local del centro de Mindelo y aprovecha la tarde para visitar el Mercado Municipal, un edificio histórico de dos plantas idóneo para ver el día a día de la gente comprando verduras y especias. Un buen día para empaparte del ritmo tranquilo del país antes de dar el salto a la naturaleza más salvaje del viaje. ¡Sigue leyendo!

– Días 6 al 9: Santo Antão, senderismo brutal en el Valle de Paul
El sexto día comienza la etapa más impresionante del itinerario de 10 días por Cabo Verde por libre. Toca madrugar para ir al puerto de Mindelo y subirte al ferry de primera hora de la mañana rumbo a Santo Antão.
El viaje dura apenas una hora y, a medida que te acerques al puerto de Porto Novo, verás emerger del océano unas paredes verticales de roca volcánica negra tan colosales que te van a dejar con la boca abierta. ¡Bienvenid@ al paraíso absoluto para los amantes del senderismo y los paisajes brutales!
Día 6 en Santo Antão: El salto en ferry y la carretera de la Corda
Nada más desembarcar en Porto Novo, deja de lado los taxis privados que intentarán cobrarte tarifas altas y busca la zona donde se agrupan los aluguers. Tienes que coger uno que vaya hacia el norte cruzando por la carretera de la Corda. Es una antigua vía adoquinada que sube de forma literal por la cresta de las montañas, serpenteando entre precipicios, bosques de pinos y zonas de niebla cerrada antes de descender hacia el norte. ¡El trayecto es una aventura en sí misma y los paisajes te van a flipar!
Si quieres ir planificando tus días en la isla más bonita de Cabo Verde, te recomiendo que revises mi artículo con todo lo qué hacer en Santo Antão por libre en 3 días para no perderte nada. ¡Artículo TOP y muy completo!

Día 7 en Santo Antão: El sendero costero alucinante hacia Cruzinha
Para el séptimo día de esta ruta por Cabo Verde en 10 días por libre, te espera un trekking espectacular lleno de acantilados: el camino de Ponta do Sol a Cruzinha.
Es un sendero histórico esculpido de forma artesanal en los acantilados verticales de la costa norte, con el Atlántico salvaje rompiendo con una fuerza descomunal decenas de metros más abajo.

La gran joya del camino es el paso por Fontainhas, un pueblo de casas de colores colgado de forma inverosímil de una cresta afilada entre dos barrancos profundos. La estampa parece una pintura y ha sido elegida en muchas ocasiones como uno de los pueblos con las vistas más espectaculares del planeta.
El sendero continúa subiendo y bajando por la roca negra de la costa, regalándote unas panorámicas brutales del mar y pasando por aldeas remotas donde parece que el tiempo se detuvo hace siglos. ¡Una ruta dura en cuanto a sus subeybajas pero que merece la pena cada paso!

Día 8 en Santo Antão: Cráter de la Cova y Valle de Paul
Este será uno de los días más memorables del viaje. Toca hacer el otro trekking estrella de la isla: el descenso desde el cráter de la Cova hasta el fondo del valle de Paul. La caminata arranca en lo alto, dentro de una caldera volcánica inmensa y llana que los locales aprovechan al máximo para la agricultura. El sendero empedrado comienza a bajar por la pared vertical del cráter haciendo un zig-zag impresionante con unos 15Km en total.
A medida que desciendes, las nubes se van abriendo y aparece ante tus ojos un paisaje tropical de locos lleno de campos de caña de azúcar, cafetales y plataneros que tapizan las laderas de las montañas. Cruzarás aldeas diminutas con casas tradicionales de piedra donde los agricultores locales te regalarán una sonrisa enorme al pasar.
La caminata no es dura en sí, pero vigila las rodillas porque es todo bajada, ¡pero la belleza del entorno es de otro mundo! Hacerla a la inversa tampoco es mal plan, pero prepárate para subir 1200m de desnivel en 15Km! 😉
¡No te olvides de consultar el post de mejores rutas de trekkings en Santo Antão por libre con todos los detalles y qué llevar!

Día 9 en Santo Antão: Los secretos del Valle de Paul y el grogue local
Para tu último día en Santo Antão, te recomiendo que explorares los rincones escondidos del propio Valle de Paul o la zona de Ponta do Sol con total tranquilidad.
Puedes caminar entre los senderos secundarios del valle que conectan las casas del fondo del valle y visitar un trapiche tradicional. Los trapiches son los lugares donde los locales elaboran el grogue, el ron nacional de caña de azúcar. Es una pasada ver cómo todavía utilizan bueyes para mover la prensa de madera que extrae el zumo de la caña para la destilación!
Si te apetece darte un homenaje especial para celebrar el final de la ruta por las montañas, puedes buscar algún pequeño restaurante íntimo escondido en la zona que prepare carnes o un buen pescado. Un plan ideal si vas en parejita y os apetece una bonita cita romántica para comentar las anécdotas de los trekkings!

– Día 10: Regreso a São Vicente y vuelta a casa
El décimo día marca el final de este itinerario perfecto de 10 días por Cabo Verde.
Toca coger un aluguer temprano para regresar al puerto de Porto Novo y subirte al ferry de vuelta hacia Mindelo. Dependiendo de los horarios de tus vuelos de conexión o los días de tu viaje, podrás tener unas horas o un día extra para pasear por el centro histórico de São Vicente.
Aprovecha este último rato para perderte por los mercados locales y hacer las compras de recuerdos tradicionales del país. Cabo Verde produce cosas artesanales brutales que son perfectas para llevar a casa y, de paso, apoyar directamente a la economía de la gente local:
- Un paquete de café de la isla de Fogo, que se cultiva de forma heroica en suelo volcánico y posee un sabor intenso y un aroma espectacular.
- Una botella de grogue artesanal o de ponche de caña de azúcar con miel elaborado en las montañas de Santo Antão.
- Un disco de morna o música tradicional en las pequeñas tiendas culturales de las calles de Mindelo. ¡Qué regalazo!

Consejos para organizar tu ruta de 10 días a Cabo Verde por libre
Montarte una ruta de 10 días en Cabo Verde por libre es una opción segura, bastante barata y perfecta si buscas desconectar, pero al no ser todavía un destino hiper turístico, conviene llevar un par de aspectos prácticos bien claros desde casa para evitar cualquier imprevisto al aterrizar en las terminales del país.
Documentación y visado (TSA)
Si viajas con pasaporte español o de la Unión Europea, el proceso de entrada es bastante sencillo ya que no necesitas pagar un visado turístico tradicional para viajes que duren menos de 30 días en el país. Sin embargo, el gobierno exige de forma obligatoria realizar un registro online previo conocido como Tasa de Seguridad Aeroportuaria (TSA) o formulario EASE.
Este trámite debes completarlo a través de la plataforma web oficial del gobierno de Cabo Verde idealmente unos 5 días antes de la fecha de salida de tu vuelo. Consiste en rellenar tus datos personales, los de tu pasaporte (el cual debe tener una validez mínima de 6 meses desde el día de entrada al archipiélago) y detallar las fechas de tu itinerario.
Te lo cuento todo al detalle en la Guía Completa para viajar a Cabo Verde por libre. ¡No te la pierdas!
Seguro de viaje obligatorio
Desde hace unos años, las autoridades exigen de forma obligatoria que todo extranjero que pretenda entrar al país cuente con un seguro de viaje con cobertura médica internacional. Ni se te ocurra volar sin él. Aunque Cabo Verde es un país tremendamente seguro en cuanto a delincuencia o robos si lo comparas con otros países del continente africano, la infraestructura sanitaria es bastante limitada y los recursos escasean, especialmente si te ocurre cualquier accidente haciendo senderismo en las profundidades de Santo Antão.
Te dejo por aquí el seguro de viaje que uso yo con un 7% de descuento. ¡De nada! 😉

Cómo tener internet en el móvil
Contar con datos en el teléfono móvil durante tu ruta de 10 días es una herramienta fundamental. No se trata de estar pegado a las redes sociales, sino de poder consultar los mapas de senderismo por GPS en tiempo real, revisar los cambios de horarios de los barcos de CV Interilhas, buscar las ubicaciones de los restaurantes recomendados o contactar con los conductores de aluguer.
Para solucionar el tema de la conexión a internet de forma rápida y económica tienes dos alternativas muy claras:
- Comprar una tarjeta SIM local en el aeropuerto: Nada más aterrizar en las terminales de Sal o de São Vicente verás los mostradores de las dos operadoras principales del país: Aluicelos (CV Móvel) y Unitel T+. Disponen de tarjetas prepago con paquetes de datos fantásticos para turistas (por ejemplo, 10 GB de internet por unos 10 o 15 euros) que te instalan y activan en tu móvil en el mismo instante. La cobertura es sorprendentemente rápida y buena en casi todas las poblaciones costeras y núcleos urbanos.
- Llevar una tarjeta eSIM virtual desde casa: Si tu smartphone acepta las tarjetas virtuales y prefieres la comodidad de tener datos en el móvil desde el mismísimo segundo en que el avión toca la pista de aterrizaje, puedes adquirir una eSIM de datos para Cabo Verde en plataformas de internet como Airalo o Holafly antes de salir de casa. Se configuran de forma muy sencilla escaneando un código QR y funcionan de maravilla conectándose a las redes locales. Eso sí, ten en cuenta que en los cañones más profundos de las montañas de Santo Antão la señal puede desaparecer por completo debido a las gigantescas paredes de roca basáltica, así que descárgate siempre los mapas en modo offline antes de salir a patear.

Ruta Cabo Verde en 10 días por libre: últimos apuntes
Hacer una ruta de 10 días por este rincón del Atlántico es fácil y bastante barato.
Como has visto, Cabo Verde no es un destino monótono; es un país que te exige cambiar de chip en cada isla y eso es precisamente lo que lo vuelve tan jodidamente especial. Pasar de la calma total de las playas de Sal al ritmo musical de las calles de São Vicente para terminar perdiéndote entre los paisajes brutales de Santo Antão te dará un combo perfecto para sentir que has estado en tres lugares diferentes.
Organizar este itinerario por libre te va a permitir descubrir la verdadera esencia del archipiélago, moverte en aluguer con los locales, comer pescado espectacular a precios de risa y disfrutar de la hospitalidad real de su gente. Y recuerda que tienes la Guía Completa para viajar a Cabo Verde por libre, en donde encontrarás todo lo necesario para organizar tu viaje.

Prepara la mochila, deja los prejuicios en casa, saca la Tasa de Seguridad Aeroportuaria con antelación y ven dispuesto a dejarte sorprender por un país que engancha de verdad.
¡Y no olvides cotillear los stories destacados de Cabo Verde en mi Instagram! así vas echando un vistazo a lo que te espera 😉
Guarda bien este itinerario para repasar la logística durante el trayecto y, ante cualquier imprevisto que pueda surgir con los transportes internos, ya sabes cuál es la única filosofía válida en estas islas… ¡Buen viaje y NO STRESS!













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