Si estás buscando las mejores cosas que ver y hacer en Erevan, la capital de Armenia, te doy la bienvenida a esta guía para descubrir la parte menos turística de la ciudad con 20 recomendaciones TOP.
Y es que estás a punto de visitar una de las ciudades habitadas más antiguas del planeta; es, de hecho, casi treinta años más vieja que la propia Roma, pero con una energía muy renovada, moderna y bastante bohemia.
Ereván fue la primera parada de mi ruta recorriendo Armenia en coche en una semana, ¡no te pierdas la guía con el mejor itinerario posible!
Vamos al lío: aquí te van mis 20 cosas que ver y hacer en Ereván en 1 o 2 días por libre, además de los mejores restaurantes y un planazo que poca gente te contará.

Tabla de contenidos
Un poco de historia sobre Ereván
Para ponernos un poco en contexto, tenemos que mirar un poco más allá de la ciudad moderna que es Ereván. La capital armenia no es solo una ciudad; es un gigantesco libro de historia al aire libre cuyas páginas se escribieron a lo largo de casi tres milenios de conquistas, destrucción y renacimiento constante.
Los cimientos de Urartu: La antigua Erebuni (782 a.C.)
Todo comenzó mucho antes de lo que te puedas imaginar. Los orígenes oficiales de la ciudad se remontan al año 782 a.C., cuando el rey Argishti I del poderoso reino de Urartu ordenó construir la imponente fortaleza militar de Erebuni sobre una colina estratégica que dominaba el valle del río Hrazdan.
De hecho, el nombre actual de Ereván deriva directamente de aquella antigua ciudad urartiana. Si te interesa la arqueología, puedes visitar los restos de la fortaleza original en las afueras de la ciudad; allí se conserva una inscripción en piedra con cuneiforme que certifica la fundación exacta por parte del monarca. Esto es lo que convierte a Ereván en una de las ciudades más antiguas del mundo, superando en casi tres décadas a la ciudad de Roma.
Una codiciada encrucijada de imperios
A lo largo de los siglos, debido a su ubicación geográfica clave entre Europa y Asia, Ereván sufrió un goteo constante de invasiones y cambios de manos. Fue arrasada y reconstruida docenas de veces. Pasó por el dominio persa, armenio clásico, bizantino, mongol y otomano. Casi nada, ¿eh?!
Durante siglos, bajo el control de los imperios persa y otomano, Ereván funcionó principalmente como una ciudad de carácter provincial y fortificada, marcada por callejuelas estrechas de adobe y una fuerte influencia cultural persa (de la cual todavía queda un bellísimo vestigio en pie: la Mezquita Azul). No fue hasta 1828, tras una de las guerras ruso-persas, cuando la ciudad pasó a formar parte del Imperio ruso, un cambio que comenzó a transformar su fisonomía urbana y comercial hacia un modelo más occidental.

El siglo XX y la visión de Tamanyan: El nacimiento de la «Ciudad Rosa»
El verdadero punto de inflexión de la Ereván moderna llegó en el siglo XX, primero con la efímera República de Armenia y, de forma definitiva, tras su integración en la Unión Soviética. En la década de 1920, el visionario arquitecto Alexander Tamanyan asumió la titánica tarea de rediseñar la capital desde cero.
Tamanyan ideó un plano urbanístico neoclásico en forma de abanico, inspirado en ciudades europeas pero impregnado de la arquitectura tradicional armenia. Fue él quien introdujo el uso masivo de la toba volcánica rosada, convirtiendo lo que hasta entonces era una ciudad polvorienta de casas de barro en la elegante y armónica «Ciudad Rosa» que hoy va ganando visitas y turistas año a año.

Dónde dormir en Ereván
Elegir una buena ubicación en Ereván es bastante clave para poder ir caminando a casi todos los lugares interesantes.
Al ser una ciudad muy compacta, la zona más recomendable es el centro de la ciudad, preferiblemente en los alrededores de la Plaza de la República o las calles adyacentes como Abovyan o Saryan.
Alojarse en este radio te sitúa a pocos minutos andando de los principales puntos de interés, restaurantes, etc.
Te dejo dos muy buenas opciones en pleno centro en las que me alojé durante mis días en Eereván:
- Ani Grand Hotel Yerevan: súper céntrico y a 5min caminando de la Plaza de la República!
- Kantar Hotel: en la zona sur, pero igualmente céntrico y con buenas ofertas si reservas varias noches
Dónde comer en Ereván
La gastronomía armenia es en sí una de las mejores cosas que ver y hacer en Ereván, ¡me podría tirar días comiendo en Armenia!
Combina influencias persas, mediterráneas y rusas, dando como resultado platos contundentes, ricos en especias, verduras frescas, carnes a la brasa y productos muy, muy locales.
En cuanto a los precios, comer en Ereván es bastante más económico en comparación con Europa occidental y España, aunque no tantísimo como hace un par de años.
Mejores restaurantes donde comer en Ereván
Te dejo por aquí los mejores restaurantes donde comer en Ereván después de probar varios, ¡te recomiendo que no te pierdas ninguno!
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Comida rápida, rica y barata: Elie’s Lahmajun, SAS Food Court Amiryan y Tumanyan Shaurma
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Restaurantes baratos y buenos: Golden Khinkali y Anteb
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Restaurantes románticos/elegantes: Tavern Yerevan, Dolmama y Mayrig
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Desayuno buffet brutal por 15€: L’ÉTÉ Cafe & Veranda

Platos de la gastronomía armenia que no puedes perderte
Aquí te van algunos de los platos tradicionales que no puedes perderte:
- El Khorovats (barbacoa armenia): Brochetas de carne (cerdo, cordero o ternera) asadas lentamente sobre brasas de carbón vegetal. ¡No puedes no probarlas!
- El Lavash: El pan plano tradicional armenio, tan importante en la cultura del país que está declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Se cuece pegado a las paredes incandescentes de un horno subterráneo de barro llamado tonir. Es crujiente por fuera y tierno, y acompaña prácticamente todas las comidas. ¡Espectactular!
- El Dolma: Hojas de parra (o de berenjenas y pimientos) rellenas de carne picada, arroz y hierbas. No es mi favorito, pero es un must.
- Los Khinkali: la versión tradicional caucásica gigante de estas masas rellenas de carne, parecidos a los pelmeni o los dumplings.

20 Cosas que ver y hacer en Ereván por libre en 1 o 2 días
Aquí te va una lista con las 20 mejores cosas que ver y hacer en Ereván por libre en 1 o 2 días. ¡Toma nota y guárdatelas en Google Maps! 😉
1. Visitar la Plaza de la República, el corazón de la ciudad
Un día en Ereván tiene que comenzar en la Plaza de la República (Hanrapetutyan Hraparak). Es el auténtico centro neurálgico y una obra maestra de la arquitectura monumental diseñada por el arquitecto Alexander Tamanyan, que fue quien dotó a la ciudad de su identidad actual.
La plaza está rodeada por edificios gubernamentales de fachada simétrica construidos con bloques de toba volcánica, cuyos tonos varían entre el rosa pálido, el ocre y el gris según la incidencia de la luz solar. Aquí se encuentran el Museo de Historia de Armenia y la Galería Nacional.

Consejito: Si visitas la plaza al caer la tarde, podrás disfrutar del famoso espectáculo de las fuentes danzantes, un despliegue de luces, agua y música clásica y contemporánea bastante entretenido.
2. Subir Cascade y el Centro de Arte Cafesjian
Si hay una foto que habrás visto antes de Ereván, es la de Cascade. Se trata de una gigantesca escalinata de piedra blanca que asciende por la colina conectando el centro con los barrios residenciales superiores.
La estructura está llena de fuentes escalonadas, terrazas y esculturas de arte contemporáneo al aire libre firmadas por artistas de renombre internacional como Botero, Barry Flanagan o Jaume Plensa. ¡Sin duda de lo mejorcito que ver en Ereván por libre!

El interior de la Cascada alberga el Centro de Arte Cafesjian, un museo de arte moderno con un montón de obras de arte en su interior.
Puedes subir hasta arriba utilizando sus escaleras mecánicas interiores o subir los más de 500 escalones a pie. Y si tienes suerte y pillas un día despejado, ¡podrás ver el Monte Ararat nevado al fondo! 
3. Ir a una sesión de jazz, mi plan estrella que hacer en Ereván
Una de las razones por las que decidí viajar a Armenia y visitar su capital es la cultura del jazz que hay entre una parte de la población armenia.
Y es que si tuviese que decir mi plan estrella que hacer en Ereván, sin duda sería ir a un concierto de jazz en cualquiera de sus garitos. Hay varias opciones míticas, pero tras leer mucho sobre varias alternativas, mi recomendación personal y absoluta es el Ulikhanian Club.
El más famoso y conocido (y también más caro) es el Malkhas Jazz Club, pero intenté reservar y sólo quedaban mesas sin vistas al escenario, por lo que me interesaba poco.
Hazme caso: el jazz es de lo mejorcito que hacer en Ereván
Sea como sea, te recomiendo muchísimo que pases una noche (o dos, o todas las que puedas) en el Ulikhanian Club. Está situado en el corazón de la ciudad y de verdad que merece mucho la pena. Tienen sesiones de música en directo todos los días de la semana, reuniendo a músicos locales de un talento técnico descomunal que suelen ser poco o nada conocidos.
La entrada ronda los 12€ (unos 5.000 AMD), un precio ridículamente bajo para la calidad artística que pude disfrutar junto a un buen puñado de cócteles súper bien preparados!

4. Tomar un café en alguna de sus cientos de cafeterías
Si, eres un apasionado del buen café como lo soy yo, te vas a enamorar de Ereván desde el primer día.
La capital armenia vive una auténtica revolución cafetera desde hace tiempo, así que es una ciudad perfecta para cafeteros. Por un lado, te sorprenderá ver máquinas automáticas y pequeños quioscos de café para llevar repartidos por todas partes, ideales para un cafelito rápido mientras exploras el centro.
Y por otro lado, la ciudad está repleta de cafeterías de especialidad super estilosas, con un diseño moderno muy cool, y una selección de cafés realmente buena. Parar a descansar en cualquiera de ellas para disfrutar de un buen café de origen es un auténtico placer y, sin duda, otra de las mejores cosas que hacer en Ereván.

5. Visitar la Mezquita Azul, un oasis de paz persa
Un testimonio fascinante de la compleja historia geopolítica de la región es la Mezquita Azul, el único templo islámico en funcionamiento de toda Armenia. Construida en la segunda mitad del siglo XVIII bajo el dominio persa, este complejo destaca por su patio interior repleto de rosales y su minarete hecho con miles de azulejos de colores.
Me recordó mucho a las mezquitas de Uzbekistán, ¡aunque bastante más pequeñita!
Si vas a visitarla, te recomiendo que te tomes un café en Vani Café, un pequeño local regentado por Vani, un tipo libanés que lleva más de 20 años haciendo cafés y se mudó a Armenia hace 6 años por la guerra en Líbano. Te tomarás un café con mucho mimo y, si te apetece, podrás charlar un ratito con él. ¡Merece la pena!

6. Entender el Memorial del Genocidio Armenio (Tsitsernakaberd)
Ubicado sobre una colina en las afueras del centro, el complejo memorial de Tsitsernakaberd es un lugar imprescindible si quieres entender la historia del país y conocer al detalle el horror que fue el genocidio armenio perpetrado por el Imperio Otomano a partir de 1915.
El monumento conmemora a las víctimas del genocidio y consta de una estela de granito dividida que simboliza la partición histórica de su sociedad, rodeada por doce losas inclinadas que forman un círculo en cuyo centro arde una llama eterna.

El Museo del Genocidio Armenio
Junto al memorial se encuentra el Museo del Genocidio, en donde se explica de forma visual (quizá demasiado) la horrible atrocidad que se dio en este país hace unos 100 años. La visita, aunque es bastante dura, merece totalmente la pena.
Salí de aquí sintiéndome muy agradecido; primero porque nuestra generación (de momento) no parezca que vaya a ver o vivir algo así. Y segundo porque tenemos muchísima suerte de poder viajar libremente y entender la historia desde una posición muy cómoda.

7. Perderte por el Mercado Vernissage, un must que ver en Ereván
Situado muy cerca de la Plaza de la República, el Mercado Vernissage es un enorme mercado al aire libre que se llena los fines de semana (aunque entre semana también encontrarás puestos). Si eres de los que compran souvenirs y chorraditas de los países que visitas, aquí te puedes hartar a comprar!
En sus pasillos encontrarás desde alfombras tejidas a mano y antigüedades soviéticas hasta piezas de joyería en plata, tableros de ajedrez tallados en madera de nogal, cerámica tradicional, instrumentos musicales típicos y obras de arte local.
Incluso si no tienes intención de comprar nada, pasear por el Vernissage merece la pena y es otra de las mejores cosas que ver en Ereván.

8. Recorrer las callejuelas del barrio de Kond
Si buscas la esencia más pura y alejada de los circuitos turísticos tradicionales, perderte por el laberinto de Kond es otro de los planes que hacer en Ereván. Es el barrio más antiguo de la ciudad, un entramado de callejuelas estrechas, casas de adobe y piedra con décadas de historia donde el tiempo parece haberse detenido hace mucho.
Pasear por aquí es como visitar un pueblo tradicional dentro de la propia capital. Aunque muchas construcciones muestran el paso de los años y una estética muy humilde, hay rincones muy bonitos.

9. Pasear por Pushkin Street, otro plan que hacer en Ereván
Una de las arterias con más vida, estilo y ambiente de la capital es, sin duda, Pushkin Street. Caminar por esta vía peatonal y sus inmediaciones te enseñará el lado más pijo/cosmopolita de Ereván, y encontrarás gente arregladísima (y operadísima) tomando finos cócteles o postres súper bien emplatados.
En esta calle se mezclan cafés de especialidad, pequeñas galerías de arte, librerías con encanto y fachadas con algún que otro esbozo de arte urbano. ¡Se merece al menos un paseíto!

10. Sentarse en la Plaza Charles Aznavour y observar la vida local
Nombrada en honor al icónico artista franco-armenio, la Plaza Charles Aznavour es un punto de encuentro neurálgico en el centro de la ciudad. Sentarse en uno de sus bancos a descansar un rato es un plan excelente para empaparse de la atmósfera urbana y encontrar tu signo del zodiaco en su fuente.
La plaza está rodeada de teatros históricos y terrazas muy agradables. Lo dicho; un lugar genial para sentarte un ratito y observar la vida local de la capital armenia.

11. Entrar a la Iglesia de la Santa Madre de Dios (Katoghike)
Conocida localmente como Katoghike, la pequeña Iglesia de la Santa Madre de Dios es uno de los tesoros religiosos más interesantes que ver en Ereván. Sobrevivió milagrosamente a las remodelaciones urbanísticas de la época soviética que barrieron gran parte del casco antiguo circundante.
Su estructura de piedra oscura contrasta con la modernidad de los edificios colindantes, y está tremendamente cuidada y limpia. Entrar a su interior, impregnado de un sutil olor a incienso y velas encendidas, te sacará del centro de Ereván y te dará un ratito de espiritualidad.

12. Descubrir la Plaza de la Libertad y el Teatro de la Ópera
El imponente edificio del Teatro Nacional de Ópera y Ballet, diseñado por el célebre arquitecto Alexander Tamanyan, preside una de las plazas más animadas y monumentales de toda la capital.
Es un auténtico punto neurálgico donde los locales se reúnen al caer la tarde y siempre hay niños jugando (y gritando jaja). Alrededor de la gran estatua de Aram Khachaturian hay varias terrazas en donde tomar una cervecita y, de nuevo, impregnarte con el ambiente más local de la capital.

13. Subir al Victoria Park hasta la estatua de la Madre Armenia
Subir hasta el Parque de la Victoria (Haghtanak Park) es otra de las cosas que hacer en Ereván si buscas buenas vistas y hacer un puñado de pasos más. Aunque no es nada del otro mundo, tiene un especie de parque de atracciones bastante bizarro y otro de dinosaurios, así que sólo por eso, te diría que te pases por allí! jaja
Presidiendo el parque se encuentra la imponente estatua de la Madre Armenia (Mayr Hayastan), una figura femenina de 22 metros de altura sobre un pedestal que alberga el Museo Militar. Desde sus miradores se obtienen algunas de las mejores panorámicas de toda la ciudad, y es un sitio TOP para ver el atardecer en Ereván.
A mitad del parque hay un bar abandonado desde el que tendrás unas buenas vistas de la ciudad; el Aragil former Restaurant.

14. Contemplar las vistas desde el Yerevan Viewpoint
Una vez que superas los peldaños o las escaleras mecánicas del complejo de La Cascada, llegar al mirador superior es una parada obligatoria para entender las auténticas dimensiones de la urbe.
Desde este punto elevado, conocido como el Yerevan Viewpoint, se despliega una vista panorámica brutal de la trama urbana de piedra rosa y, si el día acompaña, la silueta majestuosa del monte Ararat recortándose con fuerza en el horizonte.

15. Tomar unas copas de vino armenio, otro planazo que hacer en Ereván
Teniendo en cuenta la milenaria tradición vinícola del país, disfrutar de una buena copa de vino local es un auténtico planazo que hacer en Ereván. El templo por excelencia para este propósito es In Vino, la primera vinoteca moderna de la ciudad y que tiene más de 1.500 vinos diferentes.
Situada en la calle Saryan, cuenta con una carta impresionante de caldos armenios elaborados con uvas autóctonas como la Areni. El ambiente es excelente, el personal te asesora a la perfección y es el sitio ideal para brindar por el viaje.

16. Visitar la imponente Catedral de San Gregorio el Iluminador
Inaugurada a principios del siglo XXI para conmemorar los 1.700 años del cristianismo en Armenia, la Catedral de San Gregorio el Iluminador es el templo apostólico armenio más grande del mundo y un monumento fascinante de la arquitectura religiosa moderna.
Su estructura imponente de líneas limpias y piedra ocre destaca por su grandiosidad visual. Aunque está un poco más alejada del centro más turístico, su interior diáfano y su majestuosidad merecen sobradamente la caminata para conocerla de cerca, además que tienes el mercado GUM justo al lado, ¡2×1! 😉

17. Probar productos locales en el mercado GUM
Para conocer el alma culinaria de un país, no hay nada como sumergirse en sus mercados locales. Acercarse al famoso GUM Market es una experiencia imprescindible para los amantes de la buena comida.
Aquí encontrarás puestos colmados de frutos secos tradicionales, rollos de fruta deshidratada (sujukh), quesos locales, especias y enormes racimos de hierbas frescas. Los tenderos suelen ser increíblemente generosos y te ofrecerán probar todo tipo de delicias locales sin compromiso, ¡así que no te cortes!

18. Pasear por el Parque de los Enamorados y buscar al Chitatel
Si buscas un remanso de paz con un toque artístico y moderno, pasear por el Parque de los Enamorados (Siroteri Aygi) es un rincón muy especial de la capital. Este coqueto parque urbano cuenta con cascadas artificiales, puentes de diseño y cuidados jardines inspirados en la estética japonesa.
Entre sus senderos arbolados podrás descubrir esculturas singulares, como la famosa estatua del Chitatel (el lector), que representa a una persona leyendo tranquilamente en un banco. Me pareció súper original y el parque muy chill!

19. El Matenadaran: El tesoro de los manuscritos antiguos
Para los amantes de la historia y la cultura, el Matenadaran es una visita obligada de categoría mundial. Este imponente edificio situado al final de la avenida Mashtots custodia una de las colecciones de manuscritos y libros antiguos más ricas y importantes del mundo entero.
El instituto alberga más de 23.000 manuscritos que abarcan desde los primeros compases de la era cristiana hasta los siglos XIX y XX, incluyendo tratados de ciencia, medicina, filosofía, historia y textos bíblicos miniografiados con una precisión milimétrica. La visita te permite comprender la inmensa resiliencia cultural de un pueblo que logró preservar su lengua y su literatura a pesar de sufrir invasiones continuas a lo largo de los siglos.

20. Hacer algún tour de día desde Ereván
Ereván es el campamento base perfecto para realizar excursiones de un día a tesoros cercanos como el templo de Garni, el monasterio de Geghard o las orillas del impresionante lago Sevan.
Si decides no alquilar coche o prefieres despreocuparte de la conducción y la logística por el país, tienes un montón de tours de día desde Ereván, muy bien de precio y muchos con guía en español!
5 curiosidades sobre Ereván que te sorprenderán
Para rematar esta guía y que vayas con los deberes hechos, aquí van cinco detalles curiosos que definen el carácter único de la capital armenia:
- La «Ciudad Rosa»: El sobrenombre no es una metáfora poética. La gran mayoría de los edificios históricos y residenciales del centro están construidos con bloques de toba volcánica, extraída de las canteras del Aragats. Cuando atardece y los rayos del sol inciden horizontalmente sobre las fachadas, toda la ciudad adquiere un brillo rosado.
- Más antigua que Roma: Como mencionaba al principio, la fundación oficial de la antigua fortaleza de Erebuni (origen histórico de Ereván) data del año 782 a.C., por orden del rey Argishti I del reino de Urartu. Esto convierte a la capital armenia en una de las ciudades continuamente habitadas más veteranas de la historia.
- Los Pulpulak, fuentes de agua gratuita por todas partes: Si caminas por Ereván en los meses cálidos, no necesitas gastar dinero en botellas de plástico de agua. La ciudad está llena de miles de pequeñas fuentes de piedra potable llamadas pulpulak. De ellas brota constantemente agua fresca procedente de los manantiales de montaña.
- El Monte Ararat como telón de fondo perpetuo: Aunque geográficamente el mítico monte Ararat se encuentra hoy situado en Turquía, domina visualmente toda la panorámica sur de Ereván. Los armenios lo consideran su montaña sagrada (el lugar donde supuestamente encalló el arca de Noé) y contemplarlo alzándose imponente es una auténtica maravilla.
- Una capital de contrastes hiperseguros: A diferencia de otras grandes capitales mundiales, Ereván destaca por ser una de las ciudades más seguras en las que he estado. Puedes caminar de madrugada por sus calles con absoluta tranquilidad.
Ereván es mucho más que una simple capital de un país del Cáucaso; es una ciudad con alma propia. Tiene un panorama cultural envidiable y una gastronomía que te enamorará aunque seas un “rarito de la comida”. 
Espero que te haya servido este artículo y si te gustó, ¡déjame un comentario por aquí abajo que me hace mucha ilusión!
¡Buen viaje!











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